LA VIDA EN CRISTO
3/10/2025
Muerte del creyente al pecado. Rom. 6:7-14 Porque el que ha muerto, ha sido justificado del pecado. 8 Y si morimos con Cristo, creemos que también viviremos con él; 9 sabiendo que Cristo, habiendo resucitado de los muertos, ya no muere; la muerte no se enseñorea más de él. 10 Porque en cuanto murió, al pecado murió una vez por todas; más en cuanto vive, para Dios vive. 11 Así también vosotros consideraos muertos al pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús, Señor nuestro.12 No reine, pues, el pecado en vuestro cuerpo mortal, de modo que lo obedezcáis en sus concupiscencias; 13 ni tampoco presentéis vuestros miembros al pecado como instrumentos de iniquidad, sino presentaos vosotros mismos a Dios como vivos de entre los muertos, y vuestros miembros a Dios como instrumentos de justicia. 14 Porque el pecado no se enseñoreará de vosotros; pues no estáis bajo la ley, sino bajo la gracia. Para el creyente ejercer una verdadera fe salvadora en Él llevarán una vida nueva, en su resurrección así como Cristo resucitó de entre los muertos. El "viejo hombre", que se refiere a la naturaleza no regenerada NUESTRO VIEJO HOMBRE... EL CUERPO DEL PECADO. La persona que una vez fue, la vida que una vez vivió en pecado. Ese "viejo hombre" crucificado, muerto, con Cristo en la cruz para que el creyente recibiera una nueva vida en Cristo y llegara a ser una nueva persona "El cuerpo del pecado" al cuerpo humano controlado por los deseos pecaminosos. Ahora se ha quebrantado su escara al pecado. En lo sucesivo, el creyente no debe permitir que su antigua manera de vivir vuelva a dominar su vida y su cuerpo JUSTIFICADO DEL PECADO. MURIÓ AL PECADO. Aunque Cristo no tuvo pecado, Él se sometió al sufrimiento y a la humillacion del poder del pecado por causa del pecador. Con su muerte, murió a la invers del pecado; con su resurrección, triunfó sobre el poder que éste tenía. Asimismo, los que están unos con Él en su muerte están libres del poder del pecado para llevar una vida nueva. CONSIDERAOS MUERTOS AL PECADO. La proposición fundamental es unión del creyente con Cristo en su muerte y su vida. El creyente verdadero necesita reconocer que ha muerto al pecado de las siguientes tres maneras:
Acercate a Cristo para que puedas vivir la vida que fue diseñada por Dios al inicio de la humanidad. Comments are closed.
|
AuthorEscrito Por La Pastora Trini Ildefonso Ministerio LRC Categories |
RSS Feed