UN NOMBRE MAS EXCELENTE
4/9/2025
Hebreos 1:3-10
3 el cual, siendo el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia, y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder, habiendo efectuado la purificación de nuestros pecados por medio de sí mismo, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas, 4 hecho tanto superior a los ángeles, cuanto heredó más excelente nombre que ellos. El Hijo, superior a los ángeles 5 Porque ¿a cuál de los ángeles dijo Dios jamás: Mi Hijo eres tú, Yo te he engendrado hoy, y otra vez: Yo seré a él Padre, Y él me será a mí hijo? 6 Y otra vez, cuando introduce al Primogénito en el mundo, dice: Adórenle todos los ángeles de Dios. 7 Ciertamente de los ángeles dice: El que hace a sus ángeles espíritus, Y a sus ministros llama de fuego. 8 Mas del Hijo dice: Tu trono, oh Dios, por el siglo del siglo; Cetro de equidad es el cetro de tu reino. 9 Has amado la justicia, y aborrecido la maldad, Por lo cual te ungió Dios, el Dios tuyo, Con óleo de alegría más que a tus compañeros. 10 Y: Tú, oh, Señor, en el principio fundaste la tierra, Y los cielos son obra de tus manos. Dios habló a su pueblo antiguo en varias ocasiones, a través de generaciones sucesivas y de diversas maneras, como él creía apropiado; a veces por indicaciones personales, a veces por sueños, a veces por visiones, a veces por influencias divinas en las mentes de los profetas. La revelación del evangelio es excelente sobre la primera; en eso es una revelación que Dios ha hecho por su Hijo. Al contemplar el poder, la sabiduría y la bondad del Señor Jesucristo, contemplamos el poder, la sabiduría y la bondad del Padre, Juan 14:7; la plenitud de la Deidad habita, no típicamente, o en una figura, sino realmente en él. Cuando, en la caída del hombre, el mundo se rompió en pedazos bajo la ira y la maldición de Dios, el Hijo de Dios, emprendiendo la obra de redención, lo sostuvo con su poder y bondad todopoderosos. Desde la gloria de la persona y el oficio de Cristo, procedemos a la gloria de su gracia. La gloria de su persona y naturaleza, le dio a sus sufrimientos el mérito que fue una completa satisfacción para el honor de Dios, quien sufrió una herida infinita y una afrenta por los pecados de los hombres. Nunca podemos estar lo suficientemente agradecidos de que Dios nos haya hablado de tantas maneras, y con tanta claridad, a los pecadores caídos con respecto a la salvación. Que él mismo nos limpie de nuestros pecados es una maravilla de amor más allá de nuestros poderes de admiración, gratitud y alabanza. Comments are closed.
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AuthorEscrito Por La Pastora Trini Ildefonso Ministerio LRC Categories |
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